Espectáculos
Por Stephanie Ramírez
Octubre Negro llega este año a su decimosexta edición con una programación que se extiende del 23 de septiembre al 28 de noviembre.
Las actividades reúnen conciertos, cine, danza, artes escénicas y propuestas vinculadas con la llamada escena oscura.
Octubre Negro estará en distintas sedes de la Ciudad de México y Morelia y, en buena parte de su programación, el acceso será gratuito.
El encuentro resulta interesante porque, durante años, la escena gótica mexicana se desarrolló principalmente en bares, clubes y foros especializados lejos de los grandes circuitos comerciales. Con el tiempo, consiguió construir sus propios espacios, artistas y públicos, hasta convertir una comunidad musical relativamente pequeña en un circuito capaz de organizar un festival que ya suma 16 ediciones.
La programación de 2026 incluye 13 actividades y reúne expresiones que van desde el post-punk y el darkwave hasta el metal gótico, la música electrónica, la música de cámara y el rock sinfónico. También hay propuestas que mezclan disciplinas, como funciones de cine silente acompañadas con música en directo y actividades de danza y artes escénicas.
Uno de los nombres que forman parte de esta edición es Exsecror Vecordia, agrupación mexicana surgida a principios de los años 2000 y conocida por combinar metal gótico con instrumentos de formación orquestal. Su presentación del 25 de septiembre en Alboa Patriotismo reunió también a Rivendel’s Requiem, Katrina Fúnebre y Nox Arthur.
Otro de los encuentros destacados está programado para el 31 de octubre, cuando Santa Sabina participe en la preclausura del festival en el Foro Hilvana, acompañada por Lautreamont y She Killed in Ecstasy. La presencia de la agrupación resulta especialmente significativa para una escena mexicana que encontró en Santa Sabina, desde finales de los años ochenta, una de sus referencias más importantes.
Octubre Negro también incluye actividades fuera de los conciertos convencionales, por ejemplo en Morelia se contempla una experiencia acústica acompañada de música y velas, mientras que otras jornadas incorporan propuestas de inclusión y actividades relacionadas con proyectos sociales, lo que en sus mezclas da como resultado un festival que no se limita a un género musical específico, sino que utiliza distintas disciplinas para reunir a un público que comparte una estética y una tradición musical.
Detrás de la organización participan la Fundación Cultural El Trompo A.C., y Vecordia Producciones, con apoyo del programa PROFEST de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México; respaldo institucional que explica parte de la expansión del festival, mismo que ha conseguido mantener una programación especializada durante más de tres lustros.
Dieciséis ediciones permiten mirar Octubre Negro y asegurar que no se trata únicamente de una reunión para seguidores de la música gótica: el festival ha construido un circuito propio, conserva artistas que regresan año tras año y mantener una comunidad muy amplia para sostener actividades durante más de dos meses.

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