Las alteraciones químicas y la interrupción del adecuado funcionamiento, originan enfermedades metabólicas. Existen fuentes básicas a partir de las cuales podemos obtener energía: los azúcares, las grasas y las proteínas, mismas que el cuerpo metaboliza y transporta por la sangre para ser utilizados.
Cuando existe un exceso de fuentes energéticas estás se almacenan en forma de grasa en diferentes tejidos y órganos como el hígado, músculo, entre otros. Cualquier alteración que genere dificultad para utilizar los azúcares, las grasas y las proteínas afectan la producción y el uso de energía, y normalmente promueve el desarrollo de alguna enfermedad.
En la actualidad, la población mexicana se enfrenta a un serio problema de salud pública por la alta prevalencia de enfermedades metabólicas como sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión, etc.
Obesidad
La obesidad es una enfermedad que se caracteriza por desarrollar un almacenamiento excesivo de grasa en el cuerpo, ocasionado por factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos y ambientales. El sobrepeso por sí mismo, representa un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes, hipertensión y cardiopatías.
El aumento acelerado de obesidad en nuestro país es preocupante, mientras que, en el año 2013, 39.6 personas por cada 100,000 habitantes presentaban obesidad, en el año 2021 aumentó a 180.8 personas por cada 100,000 habitantes, siendo el grupo etario más afectado en de los 25 a los 44 años1.

Diabetes mellitus tipo 2
Diabetes es una enfermedad que se caracteriza por presentar niveles elevados de glucosa en sangre debido a la falta parcial o total en la producción o función de la insulina2. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen 3 tipos de diabetes, pero la del tipo 2 es la más frecuente a nivel mundial.
Esta enfermedad se genera a partir de un fenómeno clínico conocido como resistencia a la insulina, siendo una característica de esta enfermedad que se desarrolla a partir de ciertos factores de riesgo como obesidad, falta de actividad física, dietas con alto contenido calórico, antecedentes familiares, entre otros.
Lo mas importante es que la mayoría de estos factores son completamente prevenibles, por lo que la generación de diabetes puede ser una condición médica 100% prevenible.
Dislipidemias
Las dislipidemias son caracterizadas por un aumento en los niveles de lípidos en sangre; como el colesterol, los triglicéridos, el colesterol de baja densidad (LDL) y colesterol de muy baja densidad (VLDL). La dislipidemia es un factor de riesgo para desarrollar otras enfermedades como diabetes, hipertensión y Cardiopatías.
Hipertensión arterial
Por otro lado, la hipertensión arterial es el aumento en la fuerza que ejerce la sangre hacia las paredes de los vasos sanguíneos a lo largo de la circulación sanguínea que lleva la sangre a los diferentes tejidos. El origen de la hipertensión arterial es multifactorial y aumenta la morbimortalidad por enfermedad cardiovascular y el conjunto de ellas3.

La existencia de todas estas enfermedades o condiciones previas a su desarrollo en un mismo individuo es posible y se conoce como síndrome metabólico. Desafortunadamente, aún no contamos con un tratamiento curativo y solo podemos emplear un tratamiento paliativo, es decir, enfocado en controlar la enfermedad, pero no erradicarla. La mejor estrategia es la prevención.
Según los datos de la Secretaria de Salud de junio del 2022, más del 59% de la población mexicana tiene sobrepeso u obesidad (lo doble en comparación con el promedio mundial). México cuenta con 256.5 persona con hipertensión, 186.8 con diabetes y 182.7 con obesidad por cada 100,000 habitantes, respectivamente.
Los factores de riesgo para estas condiciones patológicas son todas aquellas características o circunstancias de una persona o un grupo de personas, asociadas con el aumento de la probabilidad de presentar una enfermedad metabólica, en general, se refiere a conductas, estilos de vida o situaciones que nos exponen a mayor riesgo y afortunadamente, muchos de los factores de riesgo son modificables.
Sedentarismo
El sedantarismo está presente en el 58.3% de los mexicanos mayores de 18 años4; según la OMS, el sedentarismo se refiere al comportamiento en el estado de vigilia con un escaso gasto de energía, ya sea en posición sentada, reclinada o acostada. Aunque en terminos prácticos el sendentarismo puede ser sinónimo de baja o nula actividad física.
Las personas sedentarias tienen entre 20 y 30% más probabilidad de muerte prematura y se considera que las principales causas de sedentarismo son por la falta de tiempo, el exceso de trabajo y la salud. Es indispensable incluir en la rutina la actividad física moderada (al menos 150 minutos por semana) con la finalidad de disminuir el porcentaje de grasa corporal, incrementar la masa muscular y contribuir al envejecimiento saludable con el equilibrio metabólico.
Mala alimentación
En México, las personas comen de manera diferente según su nivel de ingresos, datos del INEGI revelan que la clase baja presenta mayores deficiencias nutricionales en comparación con la clase media y alta. Existen múltiples factores que definen la calidad de la alimentación como la genética, el ambiente familiar, la lactancia y la alimentación complementaria, los etilos parentales y el acceso a los alimentos5.
Tabaquismo
El consumo del tabaco es sin duda uno de los factores de riesgo mas preocupante en la salud cardiovascular, el humo, producto de la combustión del cigarrillo contiene aproximadamente 5 mil sustancias químicas, entre ellas se encuentra el monóxido de carbono y la nicotina, ambas con efectos negativos importantes en la salud. El monóxido de carbono se une a la hemoglobina (proteína que trasporta el oxígeno por la sangre) lo que desplaza el oxígeno y produce su deficiencia, dañando los vasos sanguíneos6: Por su parte, la nicotina altera el metabolismo de las grasas y la función de la capa interna de los vasos sanguíneos reduciendo su tamaño y generando mayor esfuerzo.
Consumo de alcohol
El consumo de alcohol induce una modificación en el metabolismo, eleva la concentración de triglicéridos y ácido úrico en sangre, y produce una disminución transitoria de los niveles de glucosa, induce la acumulación de grasa en el hígado (esteatosis hepática) que posteriormente genera fibrosis. Además, el consumo de alcohol dificulta la síntesis de proteínas limitando el crecimiento y mantenimiento muscular.
Estrés
El estrés es la reacción o la respuesta del organismo cuando una situación excede las capacidades o recursos de adaptación de las personas, el estrés provoca cambios hormonales que generan una serie de alteraciones metabólicas en distintos órganos.
Falta de sueño
El sueño es un proceso fisiológico orquestado por el ritmo de luz y oscuridad, cuando se afecta, el metabolismo energético se descontrola. Dormir menos de 5 horas por noche se asocia con el desarrollo de obesidad y 57% más riesgo de desarrollar diabetes e hipertensión, y mayor riesgo de muerte prematura. La personas que rolan turnos laborales presentan importantes alteraciones en la salud metabólica y alta prevalencia de hipertensión y diabetes. Dormir 4 horas en una noche o más, favorece mayor consumo de calorías y un mayor índice glucémico7.
En conclusión, las enfermedades metabólicas como la obesidad, la hipertensión arterial, la dislipidemia y la diabetes se encuentran ligadas a conductas sociales y disparidades en materia de seguridad alimentaria y por tanto la atención de los factores de riesgo puede prevenir el desarrollo de enfermedades que impactan gravemente la calidad de vida.
Consulta más contenido en nuestro portal Leea Estrategias Corporativas
Dra. en C. Malinalli Brianza Padilla*
Dr. en C. Julio César Almanza Pérez**
* Investigadora en Ciencias Médicas, Departamento de Inmunología, Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez
** Profesor Titular de Carrera nivel C de Tiempo Completo, Departamento de Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa.
Referencias
- Secretaría de Salud Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud Dirección General de Epidemiología, Panorama epidemiológico de las enfermedades ni transmisibles en México. Junio 2022.
- Organización Panamericana de la Salud. Diagnóstico y manejo de la diabetes de tipo 2. OPS; 2020.
- Social. IM del S. Diagnóstico y Tratamiento de la Cardiopatía Isquémica Crónica. Guía de práctica clínica. 6–11 p.
- Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, comunicado abril, 2019.
- Bruno Lutz , El bien comer: normalización de las prácticas alimentarias en México. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana, vol. XIII, núm. 26, pp. 72-97, 2019.
- Cliff W. H. Case-based learning of blood oxygen transport. Advances in physiology education, 30(4), 224–229, 2006.
- Taveras EM, et al. Short Sleep Duration in Infancy and Risk of Childhood Overweight, Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine. Apr; 162(4): 305, 2008.

