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La complejidad del sobrepeso y la obesidad en México

En México, el sobrepeso y la obesidad han dejado de ser una condición individual para convertirse en un fenómeno estructural.

Peso visible vs. Causas invisibles

Por el Dr. Julian Ramírez Bello

En México, el sobrepeso y la obesidad han dejado de ser una condición individual para convertirse en un fenómeno estructural.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, más del 75% de las personas adultas presentan exceso de peso, una cifra que refleja no solo malos hábitos alimentarios, sino también desigualdades sociales, entornos obesogénicos (conjunto de factores ambientales, sociales y económicos que favorecen la obesidad al promover una alta ingesta calórica y el sedentarismo) y cambios en los estilos de vida. En el caso de las mujeres en edad reproductiva, la prevalencia alcanza alrededor del 73%, lo que introduce implicaciones intergeneracionales relevantes.

Lejos de ser una cuestión estética, la obesidad es una enfermedad multifactorial, donde interactúan la predisposición genética y la regulación energética del organismo.

Desde una perspectiva genómica, diversos estudios han identificado variantes que influyen en el metabolismo, el apetito y el almacenamiento de grasa. Sin embargo, estos factores biológicos se expresan en contextos sociales específicos: disponibilidad de alimentos ultraprocesados (refrescos, bollería industrial, snacks, comidas congeladas, carnes procesadas y cereales azucarados), sedentarismo urbano y condiciones económicas que limitan opciones saludables.

Las consecuencias en salud pública son profundas. El exceso de peso está directamente asociado con diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, trastornos musculoesqueléticos y algunos tipos de cáncer. En México, la diabetes y la posterior presentación de otros problemas como infartos, insuficiencia renal, etc., lleva a que esta patología sea una de las principales causas de muerte, y su relación con la obesidad es estrecha y bien documentada.

Un aspecto menos visible, pero crucial, es el impacto en la salud reproductiva. La obesidad materna puede afectar desde la fertilidad hasta el desarrollo del embarazo. Antes de la gestación, puede dificultar la concepción; durante el embarazo, incrementa el riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia y parto prematuro; y en el momento del parto, aumenta la probabilidad de cesárea y complicaciones.

La alimentación saludable y balanceada, una de las claves para la prevención de la obesidad. Imagen: Stockcake.

Además, existe un fenómeno conocido como programación metabólica, en el cual las condiciones durante el embarazo influyen en la salud futura del bebé. Este proceso se traduce en mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares en etapas posteriores de la vida. Así, la obesidad no solo se hereda genéticamente, sino también social y biológicamente.

Frente a este panorama, algunos enfoques nutricionales han explorado el papel de ciertos alimentos funcionales. Por ejemplo, el consumo moderado de productos ricos en cacao se ha asociado con mejoras en el perfil metabólico; sin embargo, estos beneficios no sustituyen una estrategia integral de cada persona.

¿Qué podemos hacer?

La prevención de la obesidad requiere acciones sostenidas tanto a nivel individual como colectivo:

  • Priorizar una alimentación saludable basada en alimentos frescos y mínimamente procesados.
  • Reducir el consumo de azúcares añadidos, así como de alimentos y bebidas ultraprocesados.
  • Incorporar actividad física regular en la vida cotidiana.
  • Promover entornos escolares y laborales saludables.
  • Atender de manera oportuna el aumento de peso y sus factores asociados.

Entender la obesidad implica ir más allá del individuo. Es reconocer una red donde la biología, el entorno y la desigualdad se entrecruzan. La prevención, en este sentido, no es solo una decisión personal, sino una responsabilidad compartida que comienza con hacer visible lo que durante mucho tiempo se ha normalizado.

Referencias
  1. Barker, D. J. P. (1990). The fetal and infant origins of adult disease. BMJ, 301(6761), 1111. https://doi.org/10.1136/bmj.301.6761.1111  
  2. Gluckman, P. D., & Hanson, M. A. (2006). Developmental origins of health and disease. Cambridge University Press. 
  3. Grassi, D., Desideri, G., & Ferri, C. (2015). Cocoa, chocolate and cardiovascular disease. American Journal of Clinical Nutrition, 101(6), 1220S–1225S. https://doi.org/10.3945/ajcn.114.092999  
  4. Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). (2022). Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2020–2022 (ENSANUT). https://ensanut.insp.mx  
  5. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2023). Obesity and overweight. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
  6. Secretaría de Salud. (2022). Estadísticas de mortalidad en México. Gobierno de México. https://www.gob.mx/salud

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