Ultima Hora, Política, Tertulia Política

El Mundial que construyó una ciudad

El Mundial de 2026 trajo consigo una importante inversión en proyectos de infraestructura y movilidad urbana para la ciudad.

Por Luz Elena Pereyra Rodríguez

El Mundial de 2026 trajo consigo una importante inversión en proyectos de infraestructura y movilidad urbana para la ciudad.

Cuando termina un Mundial, los estadios se vacían, las selecciones regresan a casa y los récords deportivos ocupan su lugar en la historia. Lo que permanece son las ciudades. Ahí es donde debe buscarse el verdadero legado de un megaevento internacional.

Durante meses, la conversación pública se concentró en la derrama económica, el turismo y la ocupación hotelera, no obstante, una revisión de la información oficial sobre las inversiones realizadas en la Ciudad de México revela una historia distinta que marca una ruta de actuación de un proyecto de gobierno: el Mundial 2026 fue utilizado como un plazo inamovible para acelerar proyectos urbanos que, con o sin torneo, la capital necesitaba desde hace años.

La plataforma de transparencia habilitada por el Gobierno de la Ciudad de México registra más de dos mil proyectos asociados a la preparación para el Mundial y una inversión pública de 23 mil 3 millones de pesos. Pero el dato verdaderamente relevante no es el monto, sino su destino.

Esta matriz deja ver un patrón difícil de ignorar y es, precisamente, que la inversión no se concentró en el Estadio Azteca ni en instalaciones temporales para el torneo, toda vez que casi siete de cada diez pesos se dirigieron a movilidad, agua e infraestructura urbana, es decir, a sistemas que seguirán siendo utilizados por millones de personas mucho después del último partido.

Es importante esta diferencia porque modifica el hecho que durante meses se discutió:  ¿cuánto dinero dejaría el Mundial?, y cuya pregunta debe ajustarse cuestionando ¿qué ciudad podía construirse aprovechando la existencia del Mundial?

Específicamente la modernización del Metro y del Tren Ligero, la adecuación de centros de transferencia modal, las obras hidráulicas, la recuperación de espacios públicos, la renovación del alumbrado y el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica responden a problemas que no nacieron con el torneo y sí precisan necesidades acumuladas durante décadas. Así las cosas, el Mundial 2026 ofreció algo que pocas veces existe en la administración pública: una fecha límite imposible de posponer.

La inversión pública de la entidad capitalina estuvo fuertemente destinada a la infraestructura y movilidad urbana. Foto: FB Gobierno de la Ciudad de México.

Obsérvese en la historia de las grandes ciudades que los grandes proyectos urbanos suelen avanzar con lentitud, que cambian administraciones, se modifican presupuestos y las prioridades políticas se reordenan; pero ante un compromiso internacional que impone calendarios, los gobiernos se ven obligados a coordinar instituciones, acelerar licitaciones y concentrar recursos. El torneo mundialista funciona entonces como un catalizador de decisiones que probablemente habrían tardado muchos años más en concretarse.

Esa lectura no pretender significar que toda inversión realizada con motivo del Mundial constituya automáticamente un éxito, más bien pretende aportar elementos de análisis de los beneficios de actuación administrativa que deberán evaluarse con el tiempo, tal vez proyectando preguntas clave, por ejemplo, si dentro de cinco o diez años estas obras continúan mejorando la movilidad, fortaleciendo los servicios urbanos y elevando la competitividad de la ciudad. Si fuera el caso, la inversión realizada en el marco del Mundial 2026 demostraría haber sido una inversión estratégica; muy por el contrario, si terminan convertidas en infraestructura subutilizada o en proyectos inconclusos, el juicio será distinto.

Por ahora, la evidencia disponible permite arriesgar una conclusión simple: la principal obra del Mundial 2026 no fue un estadio renovado. Somos una ciudad que aprovechó un acontecimiento deportivo para acelerar inversiones cuya utilidad trasciende ampliamente al fútbol.

Consulta más contenido en nuestro portal Leea Estrategias Corporativas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *