De la redacción
Alerta sanitaria por brote de salmonela
Un brote de salmonela asociado al consumo de huevo en Estados Unidos ha encendido las alertas sanitarias y provocado el retiro voluntario de millones de unidades del mercado, aunque hasta el momento la contingencia sanitaria se concentra en productos distribuidos en territorio estadounidense, el caso ha despertado inquietud en México debido a la estrecha relación comercial entre ambos países y al consumo cotidiano de huevo como uno de los principales alimentos de la dieta.

Las autoridades sanitarias estadounidenses, encabezadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), investigan un brote de Salmonella Enteritidis vinculado con huevos producidos por Midwest Poultry Services, lo que ha permitido conocer, hasta la actualización más reciente, la confirmación de 98 personas enfermas en 17 estados, de las cuales 26 requirieron hospitalización, sin que se reportaran fallecimientos. Como medida preventiva, la empresa retiró del mercado más de 1.5 millones de docenas de huevos distribuidos bajo distintas marcas comerciales.
Para México, la información disponible no indica un brote asociado al huevo comercializado en el país ni que las autoridades sanitarias hayan emitido una alerta por productos nacionales, pero el episodio recuerda la importancia de los sistemas de vigilancia epidemiológica y de inocuidad alimentaria, especialmente en un mercado norteamericano altamente integrado, donde algunos alimentos cruzan fronteras diariamente. La preocupación es comprensible, pero debe distinguirse entre un brote focalizado y un riesgo generalizado para todos los consumidores.
Los CDC, principal autoridad estadounidense en materia de vigilancia epidemiológica, señalan que la salmonela se transmite principalmente por el consumo de alimentos contaminados, entre ellos el huevo y recomienda refrigerar los productos, cocinarlos completamente y evitar la contaminación cruzada en la cocina; asimismo identifica como grupos de mayor riesgo a menores de cinco años, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas inmunocomprometidas.

En el caso de México, el seguimiento de las autoridades sanitarias y la vigilancia sobre las importaciones serán claves para determinar si existe algún impacto, en ese sentido la recomendación de los sistemas de salud para los consumidores es mantenerse atentos únicamente a la información emitida por las autoridades sanitarias y continuar aplicando las medidas habituales de higiene y preparación segura de los alimentos.
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