Por Ariadna Cantarell
La herramienta busca identificar patrones utilizados por grupos delictivos para atraer a adolescentes y jóvenes mediante falsas ofertas de empleo.
El proyecto todavía está en desarrollo, mientras autoridades estatales reportan que ya han localizado 502 cuentas vinculadas con posibles procesos de reclutamiento y han conseguido desactivar 250.
El Gobierno de Jalisco y Google trabajan en el desarrollo de una herramienta de inteligencia artificial (IA) destinada a detectar posibles patrones de reclutamiento de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en redes sociales por parte de grupos delictivos, anunció esta semana el gobernador Pablo Lemus Navarro durante la inauguración del Segundo Congreso Nacional de Innovación Pública.
De acuerdo con el mandatario, la tecnología analizará publicaciones y dinámicas de contacto utilizadas para atraer a jóvenes mediante ofertas laborales falsas, en particular en plataformas como TikTok e Instagram. El mecanismo identificado consiste en ofrecer empleos con ingresos elevados, prometer incluso el traslado de la persona y establecer contacto directo para llevarla a otros lugares.
Lemus señaló que el proyecto aún se encuentra en etapa de desarrollo y que sostendría una reunión de trabajo con representantes de Google para revisar sus avances. El gobierno estatal prevé presentar la herramienta en mes y medio o dos meses en promedio, por lo que todavía no existe una aplicación disponible para detectar en automático estos contenidos en las redes.
Dicha iniciativa se incorpora a una estrategia que ya contempla el monitoreo de redes sociales y acciones de ciberseguridad y, en ese marco, la secretaria de Inteligencia y Búsqueda de Personas de Jalisco, Edna Montoya, informó esta semana que las autoridades han identificado 502 cuentas utilizadas presuntamente para reclutar jóvenes, de las cuales 250 ya fueron desactivadas.
Detrás de esas cuentas se han detectado distintos mecanismos de captación, de las cuales algunas ofrecen empleos en apariencia legítimos con salarios fuera de lo habitual; otras realizan invitaciones más explícitas para incorporarse a actividades de grupos criminales. El patrón común, explicó Montoya, consiste en ganar progresivamente la confianza de la víctima hasta conducirla a una decisión cuyo verdadero propósito desconoce.
El fenómeno ha obligado a las autoridades a modificar también la forma de entender el reclutamiento, por ejemplo, el hecho de que las centrales camioneras fueron identificadas como puntos utilizados para trasladar a jóvenes captados mediante ofertas falsas, pero investigaciones recientes apuntan a que los encuentros pueden desplazarse hacia plazas y otros espacios públicos; además, autoridades estatales han advertido que los reclutadores pueden utilizar a amigos, conocidos e incluso familiares para generar confianza.

Asimismo, la edad de las posibles víctimas constituye otro elemento de preocupación, la cual ha sido documentada por organizaciones civiles, señalando casos de adolescentes de 13 a 16 años, mientras autoridades de Jalisco han señalado que el crimen organizado busca captar cada vez a personas más jóvenes.
Para el gobierno de Jalisco, la tecnología no representa la única respuesta, razón por la cual reforzó la campaña “No es lo que parece”, dirigida a advertir sobre ofertas laborales engañosas, y colocó información preventiva en puntos de alta movilidad, indicando también que el monitoreo digital se complementa con la Policía Cibernética y la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda de Personas.
También comienza a trasladarse el análisis y vinculación temática al terreno legislativo, gracias a lo cual el Congreso de Jalisco aprobó esta semana en comisión una propuesta para incorporar al Código Penal el delito de reclutamiento, con sanciones para quien, mediante coacción, engaño, instigación, inducción o captación, consiga que una persona participe en la comisión de delitos. La propuesta todavía debe completar el proceso legislativo correspondiente.
Con Google, el proyecto introduce la posibilidad de utilizar inteligencia artificial para anticiparse al contacto entre reclutador y posible víctima, en lugar de actuar solo después de que una cuenta haya sido denunciada o identificada.
No obstante, el desafío será particularmente complejo porque los patrones pueden cambiar rápidamente; es decir, una cuenta suele desaparecer y reaparecer con otro nombre; una oferta puede presentarse como empleo legítimo y trasladar la conversación a espacios privados; y los reclutadores pueden modificar palabras, imágenes o mecanismos de contacto para evitar los filtros de las plataformas.
Por ello, el anuncio significa que Jalisco ya cuenta, por ahora, con un proyecto en desarrollo que busca convertir la detección de patrones digitales en una herramienta preventiva, apoyada en la experiencia que las autoridades ya acumularon al identificar y desactivar cientos de cuentas.

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