Por Jessica Chaparro
Según reportes de la última semana de agosto, para el mes de julio las exportaciones mexicanas alcanzaron un máximo histórico de 81 mil 420 millones de dólares, con un crecimiento anual de 43.7 por ciento.
El salto estuvo encabezado por las manufacturas no automotrices y, particularmente, por equipos eléctricos y electrónicos; sin embargo, las importaciones también marcaron récord y llevaron la balanza comercial a un déficit de 847.5 millones de dólares.
Ciudad de México, 28 de agosto de 2026.– México registró en julio el mayor valor mensual de exportaciones de mercancías del que se tiene registro, de acuerdo con la información oportuna de la Balanza Comercial de Mercancías del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Las ventas al exterior llegaron a 81 mil 420 millones de dólares, 43.7 por ciento más que en julio de 2025.
Dicho crecimiento se atribuye a las manufacturas no automotrices, cuyas exportaciones aumentaron 64.9 por ciento anual y alcanzaron 59 mil 840.8 millones de dólares. Dentro de este grupo destacó el comportamiento de los equipos y aparatos eléctricos y electrónicos, cuyas ventas al exterior crecieron 134 por ciento.
En conjunto, las exportaciones manufactureras sumaron 76 mil 306 millones de dólares, 45.7 por ciento más que un año antes; en contraste, las ventas automotrices reportaron un avance mucho más moderado, de 2.4 por ciento; hacia Estados Unidos crecieron 3.7 por ciento, mientras que las dirigidas a otros mercados disminuyeron 3.9 por ciento.
Estados Unidos mantiene un peso determinante en este comportamiento, debido a que las exportaciones mexicanas no petroleras hacia ese mercado aumentaron 49.8 por ciento, frente a un crecimiento de 21 por ciento en las destinadas al resto del mundo; en resumen, en julio, alrededor de 84.5 por ciento de las exportaciones no petroleras tuvieron como destino Estados Unidos.
El desempeño también refleja el crecimiento de la demanda estadounidense de productos tecnológicos y de infraestructura vinculada con centros de datos e inteligencia artificial, un factor que está favoreciendo, en particular, las ventas mexicanas de equipos de cómputo, eléctricos y electrónicos.
No todos los sectores tuvieron el mismo comportamiento, por ejemplo las exportaciones agropecuarias y pesqueras disminuyeron 8.6 por ciento anual, mientras las extractivas aumentaron 87.1 por ciento. Las petroleras, por su parte, crecieron 6.8 por ciento y alcanzaron mil 987.9 millones de dólares.

El récord exportador, sin embargo, tiene una segunda cara, ya que las importaciones también alcanzaron un máximo histórico con 82 mil 267.6 millones de dólares y un crecimiento anual de 45 por ciento. El mayor aumento correspondió a los bienes de uso intermedio, cuyas compras crecieron 56.3 por ciento, mientras los bienes de consumo aumentaron 9.8 por ciento y los de capital 9.9 por ciento.
Como resultado, México registró en julio un déficit comercial de 847.5 millones de dólares, después del superávit de alrededor de 4 mil 90 millones obtenido en junio. La cifra no invalida el récord exportador, pero sí muestra que el crecimiento del comercio exterior está ocurriendo simultáneamente en las ventas y en las compras al extranjero.
El balance acumulado ofrece una perspectiva más favorable, ya que entre enero y julio de 2026, México exportó 471 mil 387 millones de dólares, un crecimiento anual de 27.7 por ciento, mientras las importaciones sumaron 462 mil 132 millones. La balanza comercial acumuló así un superávit de 9 mil 255 millones de dólares.
Este resultado llega además en un momento relevante para el comercio regional, cuando México se prepara para la revisión del T-MEC y enfrenta un entorno internacional marcado por cambios arancelarios y una mayor competencia por atraer producción vinculada con tecnología. El comportamiento de julio muestra que la integración manufacturera con Estados Unidos continúa generando una demanda significativa para las exportaciones mexicanas.
Por tanto, el dato más importante es también la composición del récord alcanzado: la manufactura no automotriz y los productos tecnológicos están ganando peso en un modelo exportador que durante décadas tuvo en la industria automotriz uno de sus principales motores.
Julio deja así una fotografía económica con dos elementos simultáneos: México está vendiendo al exterior a un ritmo excepcional, pero también está importando más que nunca. El desafío será determinar cuánto de este impulso exportador puede convertirse en mayor capacidad productiva, inversión y contenido tecnológico dentro del país.

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