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El saldo de la derecha 

El saldo de la derecha en estos siete años ha sido el de un fracaso absoluto, pues han demostrado no tener respuesta frente a la 4T.

Por Mario A. Medina 

El saldo de la derecha en estos siete años ha sido el de un fracaso absoluto, pues han demostrado no tener respuesta frente a la 4T.

La publicación en días pasados de diferentes encuestas que le dan a la PresidentA Claudia Sheinbaum más de 73% de “opinión favorable”, de “respaldo ciudadano” que “avalan su gestión”, una “percepción positiva de frente a la nación”, muestran que todos los esfuerzos de la derecha política y mediática para divorciarla de la población no han cumplido con su propósito.   

Encuestadoras como Enkoll, Polls MX, Question Mark, FactoMétrica, Buendía & Márquez y Mitofsky ubican la popularidad de Sheinbaum por arriba del 70% en su primer año de gobierno, según publicaron diversos medios como El País, El Financiero, El Heraldo de México, Reporte Índigo, Radio Fórmula, El Informador y El Economista. 

Durante este 2025 que termina, partidos políticos, comunicadores y organizaciones empresariales se dedicaron a través de una estrategia de golpeteo —si bien no nueva— a una guerra mediática para tirarla del poder y sacarla de Palacio Nacional.

Redoblaron todos sus esfuerzos para este propósito a partir de un “golpe blando” para desestabilizar a su gobierno, que si bien no violento, sí a través de la manipulación de la opinión pública, la creación de conflictos institucionales y la promoción del descontento social.

Se han dedicado, como bien lo señaló Sheinbaum, “a construir realidades virtuales en las redes sociales, en las columnas de opinión, que nada tienen que ver con lo que está sucediendo en el país”.

Su guerra se parece mucho a la que provoca en todo el mundo el presidente de los EE.UU., Donald Trump: vil, barata y tramposa contra un gobierno al que no saben cómo ganarle la partida, cómo tirarlo, cómo convencer a la población de que Claudia es un “peligro para México”. 

Durante estos más de doce meses de gobierno de la PresidentA Sheinbaum y los seis años de la administración del expresidente, Andrés Manuel López Obrador, el conservadurismo se esforzó por crear la idea entre la población de que no nos era conveniente un gobierno como el de la Cuarta Transformación (4T). Su ficción, como tal, no ha tenido eco.

Su problema es que, si bien son de derecha, son un bloque amorfo, sin proyecto social, económico ni político; y por lo mismo, no tiene nada qué ofrecer que convenza a la población a divorciarse del proyecto de la 4T.  

Desde antes del triunfo de López Obrador, la derecha aquí suma ya siete años sin poder convencer; reacciona tarde. Ni el PAN ni el PRI son atractivos para la población, ni los que se están postulando como “nuevas” organizaciones políticas que aspiran a ser partidos porque son los mismos a los que la población ya rechazó.

Efectivamente, como escribió Luis Martínez en El Soberano, la derecha mexicana “enfrenta una crisis sistémica que abarca desde la pérdida de identidad ideológica hasta desafíos en su estructura organizativa y su capacidad de representación ciudadana”.

No cuenta con figuras atractivas o líderes que puedan movilizar al electorado. Sus representantes más mediáticos carecen de credibilidad, arrastran historias de corrupción que terminan por condenarlos. 

Anquilosada y sin renovación generacional, la derecha sigue dominada por las mismas figuras de siempre; no es atractiva, ni provoca que los que no son suyos se les sumen y renuncien al proyecto morenista. 

Su fracaso ha sido mayor cuando las encuestadoras internacionales han colocado a Sheinbaum “entre las líderes mejor evaluadas del mundo”, con cifras que destacan su presencia global, y la ubican como “la única mujer latinoamericana dentro del top tres”.

La violencia a la que recurrieron en la marcha del 15N, la de la supuesta Generación Z, mostró y confirmó que no cuentan con una propuesta frente al proyecto de la 4T. Su estrategia ha sido la del odio.

El saldo del conservadurismo en estos siete años de la 4T se puede definir como un fracaso absoluto, pues han demostrado no tener una bitácora, una hoja de ruta; pero sobre todo, no han construido un proyecto social que atraiga a la población y le provoque alejarse del morenismo.

Que no le digan… Que no le cuenten…

CATEM, un peligro para la Cuarta Transformación. 

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(1) Comentario

  1. Martin says:

    Este personaje gana más de 69 mil pesos al mes en la Segob. Es basura.

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