Ultima Hora, Política, Tertulia Política

Camino naranja: la historia de MC como partido político y vitrina

Movimiento Ciudadano (MC) es un partido político que ha tratado de desmarcarse de las fuerzas tradicionales. Sus estrategias de comunicación apuestan sobre todo al sector digital.

Por Miguel Ángel López Flores

Movimiento Ciudadano (MC) es un partido político que ha tratado de desmarcarse de las fuerzas tradicionales. Sus estrategias de comunicación apuestan sobre todo al sector digital.

Resultado de un cisma dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a finales del siglo pasado, el partido político Movimiento Ciudadano (MC), en menos de 30 años, se posicionó como fuerza política nacional. Su historia, aunque es breve, ha estado llena de ajustes, contrastes y, sobre todo, de un manejo impecable de la comunicación política contemporánea. Una opción propia del Siglo XXI, sin duda. 

MC, fundado el 1 de agosto de 1999 bajo el nombre de “Convergencia por la Democracia” por el exgobernador veracruzano y expriista Dante Delgado, se definió desde su inicio como un partido de centroizquierda socialdemócrata. Históricamente, ha enarbolado agendas progresistas de género y diversidad sexual, entre otras libertades individuales. 

Además, este partido ha consolidado un modelo de selección de candidatos que busca diferenciarse de los partidos tradicionales en México, basándose en la apertura a perfiles externos y su combinación con asambleas internas, priorizando, según señalan sus voceros, las causas ciudadanas por encima de las cuotas partidistas. 

Sin embargo, todo se ha dado poco a poco. Fiel a su trayectoria y visión como estratega, Dante Delgado tejió, durante los primeros años del partido, una serie de alianzas que terminaron con el apoyo a las candidaturas presidenciales de Cuauhtémoc Cárdenas (2000) y de Andrés Manuel López Obrador (2006 y 2012).

Su intención era clara, posicionarse como un partido apegado a las luchas sociales y, por supuesto, que dio resultado al tener participación, aunque reducida, en las esferas más altas de la política nacional: 1 escaño en el Senado y 3 en la Cámara de Diputados en su primera participación; 5 senadores y 17 diputaciones federales en el 2006; mientras que, en el 2012, consiguió 2 lugares en la Cámara alta y 16 posiciones en la Cámara Baja. 

En el contexto de su tercer periodo electoral, MC, en específico el 31 de julio de 2011, aprobó una reforma total a sus estatutos que, aunada a la adopción de su nombre e identidad actual (resaltando el uso del águila juarista y del color naranja como sus principales referentes visuales), abrió las puertas al 50% de sus candidaturas a ciudadanos sin militancia partidista; hecho que marcó un paradigma para conseguir sus metas: ya no bastarían las alianzas, el trabajo interno sería indispensable. 

Ya con su nueva “Regla de Oro”, Movimiento Ciudadano comenzó a seleccionar personajes con previo trabajo comunitario acreditado, es decir, ahorrar tiempo y esfuerzo, pues se priorizó la inclusión de perfiles provenientes de la academia, el activismo social, el deporte, la cultura y el emprendimiento joven; lo cual, por ende, los vincularía de forma directa a las agendas de los liderazgos emergentes. Estrategia novedosa para el momento. 

Actualmente Movimiento Ciudadano (MC) cuenta con 6 senadores y 28 diputados en el Congreso de la Unión.
Actualmente Movimiento Ciudadano (MC) cuenta con 6 senadores y 28 diputados en el Congreso de la Unión. Foto: Movimiento Ciudanano.

El proceso de postulación y validación de candidaturas de MC sigue una estructura formal avalada por las autoridades electorales:

  1. Convocatoria abierta: se publican los lineamientos institucionales detallando los plazos de precampaña y los requisitos legales para cada cargo local o federal. 
  2. Registro de precandidaturas: tanto militantes como ciudadanos externos presentan su documentación y proyectos de trabajo ante la Comisión Nacional de Convenciones y Procesos Internos. 
  3. Asamblea Electoral Nacional: de acuerdo con sus estatutos, el órgano definitivo para la elección formal y la asignación final de las candidaturas a diputaciones, senadurías y gobiernos locales es la Asamblea Electoral Nacional, buscando consensos internos para las posiciones ejecutivas de mayor relevancia. Justo de estas Asambleas han salido sus figuras más reconocidas.

Gracias a este modelo, durante la última década MC ha permitido el ascenso de liderazgos jóvenes y disruptivos que, impulsados por modelos de comunicación política frescos y novedosos propios del partido, han hecho eco en todo México; como ocurrió con figuras como Samuel García, Mariana Rodríguez Cantú, Luis Donaldo Colosio Riojas y Jorge Álvarez Máynez, cuyos perfiles lograron conectar especialmente con sectores jóvenes y urbanos a través de redes sociales, narrativas digitales y una comunicación menos tradicional. 

Así, a lo largo de los años, el partido experimentó un crecimiento acelerado gracias al triunfo en alcaldías y gubernaturas de gran peso económico y demográfico. Sin embargo, sus principales triunfos se han concentrado en dos de las principales entidades del país: Jalisco y Nuevo León. 

El territorio tapatío se convirtió en su principal bastión político a partir del triunfo de Enrique Alfaro en la alcaldía de Guadalajara en 2015 y en la gubernatura del estado tres años después. 

El electorado neoleonés consolidó la presencia de MC en su estado tras el triunfo de Samuel García en 2021 como gobernador, impulsado por estrategias digitales de comunicación enfocadas a las juventudes, explotando hasta el hartazgo el color e imagen ya consolidados por el partido. 

Sin embargo, los mecanismos de Movimiento Ciudadano (MC) para seleccionar candidaturas también enfrentaron críticas recurrentes. Dentro del debate político y académico, la constante incorporación de figuras externas, perfiles mediáticos e influencers abrió cuestionamientos sobre la solidez de sus procesos de formación de cuadros políticos propios y la construcción de estructuras internas estables a largo plazo.

Al mismo tiempo, varios de sus triunfos electorales convivieron con una tensión permanente entre la narrativa de ciudadanía, frescura e incorruptibilidad que el partido proyecta y las exigencias propias del ejercicio gubernamental, particularmente en materia de resultados, transparencia, rendición de cuentas y capacidad efectiva de gestión pública. 

Actualmente, Movimiento Ciudadano (MC) continúa su apuesta de presentarse como una “tercera vía” a pesar de su pasado y origen. Su método de elección busca mantener un equilibrio dinámico entre una maquinaria partidista coordinada por Dante Delgado —venida a menos, cabe mencionar)— y una plataforma abierta, dispuesta a capitalizar el descontento hacia los partidos políticos tradicionales u oficiales, ofreciéndose a cualquier persona en busca de relevancia. 

Consulta más contenido en nuestro portal Leea Estrategias Corporativas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *