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Fernandomanía, un legado prohibido de olvidar

Fernando Valenzuela

Por Fabián Lascarro Martínez 

En 1981, la serie mundial de béisbol fue disputada entre Los Dodgers de Los Ángeles y Los Yankees de Nueva York, en el llamado “Clásico de otoño”. El equipo neoyorquino había ganado los dos primeros juegos de la serie, por lo que se pronosticó que se llevarían sin problemas el campeonato de la serie mundial; pero el equipo de la gran manzana no contaba con que, en el tercer juego, aparecería en la “lomita” un hombre que le devolvería la ilusión y fuerza a los peloteros y aficionados angelinos. Aquí comenzaría la Fernandomanía.

Aquel hombre tenía sangre mexicana y muy poco tiempo en tierras californianas. Aquel hombre logró que tanto aficionados mexicanos como estadounidenses quisieran abarrotar el Dodger Stadium para apreciar su talento, y marcó generaciones enteras haciendo que mucha gente se enamorara del béisbol con la famosa “Fernandomanía”. Aquel hombre tenía por nombre Fernando Valenzuela.

Fernandomanía
Fernando Valenzuela. Foto de AP Photo/Lennox McLendon, File. Tomada de Kget.

El 22 de octubre de este 2024 se confirmó la partida de Fernando Valenzuela, a los 63 años, quien sigue siendo considerado la leyenda de Los Ángeles Dodgers y del béisbol mexicano; justamente por ser el mejor beisbolista mexicano de todos los tiempos.

Durante la década de los años ochenta comenzaría una época conocida como “Fernandomanía”, la cual marcó un antes y después en el béisbol, tanto en México como en los Estados Unidos, sobre todo en el estado de California. Y no es para menos, pues en su paso por las Ligas Mayores, Valenzuela logró romper récords al ganar una serie mundial cuando fue protagonista en uno de los juegos más emocionantes de aquella serie y al obtener el más alto reconocimientos, siendo apenas un novato en uno de los equipos más importantes de la Liga Mexicana de Béisbol.

La llegada de un pitcher mexicano, con un nivel que alcanzaba Valenzuela, y con el protagonismo que poco a poco se fue ganando, hizo que mucha gente de la República Mexicana pusiera atención rápidamente a lo que pasaba cada vez que Los Dodgers disputaban un partido y, sobre todo, si el “Toro” abría un partido de béisbol.

Fernando “Toro” Valenzuela (apodado así por su gran estatura y físico corpulento, sumado a su intimidante mirada), nació el 1 de noviembre de 1960 en Etchohuaquila, Sonora. Fue el menor de 12 hermanos y, jugando con ellos por diversión, encontró su pasión en el rey de los deportes y pronto descubrió que tenía una gran habilidad. Gracias a su gran talento, Valenzuela se incorporó a un equipo local de béisbol y, poco tiempo después, sería parte de los Leones de Yucatán en la Liga Mexicana de Béisbol.

Dodgers vs Astros, durante la “Fernandomanía” en 1981. Foto tomada de AP photos.

Mike Brito, un visor de Los Dodgers lo tendría en la mira desde 1978 y, para 1979, contrató a Valenzuela en un movimiento no tan usual para esos años, pues desde antes de la llegada de Fernando a las grandes ligas, solo 40 peloteros nacidos en México habían dado el salto a las ligas mayores, según relata Baseball America. Del arribo del “Toro” de Etchohuaquila, el número de mexicanos en las Grandes Ligas de Béisbol se ha elevado a unos 150 jugadores.

Pero el camino no sería nada fácil, pues a pesar de su talento nato y su gran abanico de lanzamientos, el joven Fernando Valenzuela, de apenas 19 años al inicio de su gran carrera, tuvo que ser paciente para tener una oportunidad en el primer equipo de los angelinos. Después de aprender a lanzar la screwball y pasar por filiales de los Dodgers, finalmente logró su gran debut en las grandes ligas un 15 de septiembre de 1980, entrando de relevo para lanzar las dos últimas entradas contra los Braves y, aunque lamentablemente perdieron, ese partido que terminó en 9-0, sirvió para mostrar destellos de la estrella en la que se convirtió el Toro Valenzuela.

Una serie de situaciones hizo que Valenzuela se convirtiera en el pitcher abridor en el juego que inauguraría la temporada de 1981 de Los Dodgers en casa, siendo el primer lanzador novato en comenzar en el día de inauguración en la historia de los angelinos.

En ese partido Valenzuela fue contra Los Astros, pitcheó las 9 entradas del juego, logrando una pizarra por 2-0 y el comienzo de una gran temporada para el equipo comandado por Tom Lasorda.

Aquella temporada sería de ensueño para Los Angeles Dodgers, que con Valenzuela en el roaster hizo que estallara por fin la “Fernandomanía”. Las transmisiones de los juegos en español elevaron su rating, Televisa transmitió todos los juegos de la temporada, y el país entero estaba atento a lo que Valenzuela hacía desde la “lomita”. La gente llenaba el Dodger Stadium, que registró sus mejores números de asistencia hasta ese momento, lo que maravilló y benefició al equipo, pues también atrajo otro nicho de público principalmente latinoamericano que se identificaba con el “Toro” y hacía que se impusiera la presencia de miles de franelas con el mítico número 34 y el apellido de Valenzuela.

Los Dodgers se clasificaron para la serie mundial de ese año, enfrentando a los Yankees de Nueva York. Fue entonces la consagración de la leyenda, cuando en el juego tres de aquella serie, los Neoyorquinos llevaran ventaja en los dos primeros juegos, poniendo en aprietos a los dirigidos por Lasorda; sin embargo, para el tercer juego, el headcoach optó por alinear a Fernando como pitcher abridor, quien aunque seguía siendo un novato había demostrado su gran talento en la temporada, sumado a que cada que él jugaba, el parque llegaba a su máxima capacidad.

El 23 de octubre Valenzuela tuvo una cita con la historia. Lanzó el partido completo, acumulando 147 lanzamientos, en los cuales permitió 9 hits y 7 bases por bola. Con apenas 20 años, demostró que el mexicano estaba para cosas grandes, y con la presión de ir abajo en la serie mundial en un estadio con 56,000 aficionados, logró ganar el tercer juego, consiguió adjudicarse aquella última entrada recordada con cariño y emoción hasta nuestros días. Su victoria contagió de fuerza y espíritu a sus compinches, que después ganarían los tres juegos siguientes, consiguiendo el quinto campeonato de Los Dodgers en su historia.

Fernando Valenzuela terminó con el premio de Novato del Año y el Cy Young, que se entrega al mejor pitcher de la temporada en las ligas mayores. Así, el sonorense se convirtió en el único pelotero, hasta el día de hoy, en ganar ambos reconocimientos en una misma temporada.

Sin duda alguna este fue un gran motivo de orgullo para México, pues gracias a la “Fernandomanía”, muchos jóvenes siguieron sus pasos, tanto para practicar el deporte como para enamorarse del mismo y dedicar su vida a cubrir el beisbol desde los medios de comunicación.

Casi 33 años después de aquella hazaña, Valenzuela dejaría este mundo pasando a la eternidad, al tiempo que los mensajes en honor al “Toro” de Etchohuaquila inundaron las redes sociales y mostrando el impacto que aún sigue teniendo en los fans, quienes lo recordaron con mucho cariño; tanto como los cronistas deportivos que reconocieron la grandeza y la importancia que Fernando Valenzuela aportó para el béisbol mexicano.

En una de esas coincidencias extrañas que tiene la vida, la Serie Mundial de la Grandes Ligas de Béisbol volverá a enfrentar a Dodgers contra Yankees, a pocos días de la partida del ídolo mexicano, teniendo como epígrafe el recuerdo del último partido que resistieron, cuando Valenzuela formaba parte del equipo de Los Dodgers y eras uno de los protagonistas de la serie. Ahora, 33 años después, le tocará observar el clásico de otoño desde el dugout celestial.

Fernando Valenzuela con Los Tuzos de Guanajuato. Foto tomada de AM.

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